Sobre el BFI
Fundado en 1933, el British Film Institute es un pilar de la cultura y el patrimonio cinematográficos británicos. La organización custodia una colección de más de 50.000 películas de ficción, más de 100.000 títulos de no ficción y unos 625.000 programas de televisión como parte del BFI National Archive.
También gestiona la pantalla de cine más grande del Reino Unido, el London IMAX Cinema, además del cine BFI Southbank, especializado en proyecciones de clásicos y cine de autor.
En los últimos años, la organización ha estado abordando una nueva oportunidad: extender sus programas culturales y sus festivales seleccionando una amplia colección de películas para verlas online. Todo empezó hace tres o cuatro años con el lanzamiento de BFI Player.
Duncan McKenzie es Lead Product Manager en el BFI, donde supervisa los productos digitales de la organización: sobre todo BFI Player y, más recientemente, el servicio de suscripción BFI Player+.
BFI Player apuesta por la selección cuidada
“If you look two years ago, you have everyone trying to compete in the mainstream. ‘bulk’ libraries was really the focus… There’s definitely a move in the industry to more niche curated services”
Con una sola sede física en Londres para mostrar las películas del BFI, está bastante claro que lanzar una plataforma de vídeo bajo demanda (VOD) tendría un impacto enorme en el alcance de la organización.

BFI Player lleva a los hogares una selección del extenso catálogo del BFI. La palabra clave aquí es selección, porque, a diferencia de muchos servicios de streaming de hoy, BFI Player ofrece a sus usuarios conjuntos escogidos con mimo, título a título: cine independiente reciente del Reino Unido y del resto del mundo, además de clásicos y películas de archivo.
“We felt there was a gap in the market for a curated subscription service, where each film is hand-picked by experts… we’ve said ‘these are great films you can watch’.
BFI Player+ estrena el modelo de suscripción
BFI Player+ se lanzó en octubre de 2015 por 4,99 £ al mes. El servicio se centra en ofrecer un amplio abanico de títulos clásicos y de culto, y el crítico de cine más conocido del Reino Unido, Mark Kermode, presenta cada semana su selección del catálogo. Eso refuerza aún más la apuesta del equipo por recomendaciones bien pensadas en lugar de abrumar al espectador con opciones.

La selección también puede guiarse por los datos
“In general any decision we make… we try to always make it a metric-driven one.”
Buena parte de la organización y de sus productos se apoya en que el propio equipo son expertos en cine. Pero, además de aprovechar ese conocimiento para mejorar su oferta, también han empezado a usar los datos como apoyo a la selección.
Con ChartMogul, Duncan puede vigilar cosas como el churn de clientes y medir el impacto directo de las acciones de email marketing, hasta el punto de medir la retención de clientes casi en tiempo real.
Duncan también usa la herramienta de análisis de cohortes, sobre todo cuando lanzan promociones con un partner. Seguir la tasa de churn de una cohorte concreta y ver cómo la promoción afecta a su evolución a lo largo del tiempo es una información muy potente.
Mirando al futuro
Está claro que gran parte del futuro del BFI como servicio para el consumidor pasa por la distribución digital de sus contenidos. Muchos de los retos están en los matices de cómo, dónde y cuándo pueden consumir los usuarios ese contenido, sobre todo a medida que cambian las tendencias y avanza la tecnología.
Aun así, Duncan cree que las experiencias en pantalla grande siempre tendrán futuro, especialmente entre los amantes apasionados del cine. Mucha gente sigue valorando la experiencia de la gran pantalla.
“There’s always going to be the space to go and watch a film in an amazing cinema — there’s nothing quite like it. Online is just another channel.”
Puede que el mayor reto para la plataforma digital del BFI de aquí en adelante sea estar en todas las plataformas en las que los usuarios esperan encontrarla. No es viable invertir a lo grande en estar «en todas partes» (en todas las plataformas), como hace Netflix, por ejemplo. Así que el equipo escucha a sus clientes y adopta un enfoque más selectivo.
“We’ve got to pick and choose the right platforms for our users, based on what platforms they want to watch on.”
Aunque hay apps del BFI en la plataforma de televisión de Samsung, en la web y en algunas plataformas móviles, está claro que ofrecer una experiencia más rica en todos los dispositivos será uno de los grandes focos del equipo en adelante.
El BFI es algo así como un tesoro nacional para el Reino Unido: no existe nada parecido. Y aunque su objetivo principal durante los 80 años que lleva existiendo ha sido preservar buena parte del patrimonio cultural del cine y la televisión británicos, resulta fascinante ver a la organización explorar nuevas fronteras para poner ese arte en manos de un público apasionado.

Si quieres saber más sobre el BFI, incluido cómo puedes apoyar el archivo cinematográfico nacional, visita www.bfi.org.uk
BFI Player está disponible en el Reino Unido en player.bfi.org.uk